lunes, 20 de octubre de 2014

Morirse de qué- Irene X

'Me estoy muriendo.'   Mira, y yo. Cada año más, ¿entiendes?  Nací para hacerlo.  Despacito. Cada año me voy jugando un poco más lo que me queda.  Cada mañana que me levanto aumenta la probabilidad de accidente doméstico, laboral o sentimental. 

Y me quejo, porque me estoy muriendo; y quiero hacer algo mientras. 

Y tú también. 

Comprenderás que entienda entonces, que te sientas así, como te sientes.  Comprenderás que entienda tus ganas de desaparecer.  Porque te estás muriendo, como todos, de ganas por no hacerlo sin haber hecho tanto. 

Pero no me digas que te quieres morir.  A mí no me mientas, que me pagan por hacerlo. 

Que te veo subido a esa cornisa gritando que saltas.  Esperando a un público que aplauda mientras caes.
Que si quieres me siento contigo.  Y fantaseamos con la idea de saltar, para que uno de los dos sujete al otro. 
Que a mí no me importa jugar a que nos hemos quedado sin nada cuando lo único que nos falta son emociones. 

Pero no mientas. A mí no me mientas, que pagaría por hacerlo fuera del papel. 

Que el que se quiere morir 
se mata
y el que no 
le cuenta a alguien que quiere hacerlo.